Hay momentos en los que la desesperación nos invade, especialmente cuando los problemas matrimoniales llegan y no sabemos qué hacer. En mi hogar todo cambió de manera repentina. Mi esposo se volvió frío, dejó de conversar conmigo, ya no había salidas, abrazos ni muestras de cariño. Con el tiempo incluso dejó de tocarme y me dijo que ya no le atraía.
Esa situación afectó profundamente mi autoestima. Sentía que estaba mendigando amor. Nuestra relación se limitaba únicamente a cubrir los gastos del hogar, pero emocionalmente estábamos completamente distantes. No había conexión, no había intimidad y la comunicación era casi inexistente.
Intenté de todo: hablé muchas veces con él, pedí explicaciones, propuse terapia de pareja y psicólogos familiares para salvar nuestro matrimonio. Yo quería recuperar el amor y volver a ser la pareja que fuimos, pero él se negaba rotundamente. Su orgullo y su actitud distante me hacían sentir que todo estaba perdido.
Buscando cómo salvar mi matrimonio y cómo recuperar el amor de mi esposo, decidí consultar con Andrés Mejía, a quien me recomendaron cuando sentía que mi relación se estaba derrumbando por completo. Me comuniqué al +573223832573 porque necesitaba una alternativa diferente para intentar rescatar mi hogar.
Después del proceso, comenzaron a notarse cambios importantes: más diálogo, más cercanía y una actitud distinta hacia mí. Poco a poco recuperamos la conexión emocional y volvimos a sentir tranquilidad en nuestro hogar.
Tomar la decisión de actuar fue fundamental. Encontramos paz, estabilidad y logramos superar en poco tiempo las dificultades que parecían imposibles de resolver. Me siento más segura, más valorada y con la confianza de que nuestra relación está en un mejor momento.