Mi esposo y yo llevamos 18 años de relación y tenemos dos hijos. A pesar de los conflictos normales de pareja, siempre habíamos logrado resolverlos y seguir adelante como familia. Sin embargo, desde hace aproximadamente un año comencé a sospechar una infidelidad, y hace tres meses confirmé que mantiene una relación paralela desde hace casi tres años con una joven de 22 años. Tanto él como ella saben que yo estoy al tanto de la situación.
Le he pedido en varias ocasiones que termine esa relación, pero se niega a hacerlo, incluso cuando existen pruebas claras como fotos, mensajes y situaciones que he presenciado personalmente. Él pasa más tiempo con ella que conmigo y con nuestros hijos, la recoge y la lleva al trabajo, se ven todos los días sin excepción, frecuenta su casa, conoce a su familia, cocina para ella y ha pasado varias noches fuera del hogar. Aun así, llega a casa como si nada ocurriera.
Incluso cuando está en nuestra casa, mantiene contacto constante con ella por videollamada, creyendo que no me doy cuenta. En ocasiones, la ha traído en su vehículo y la deja frente a nuestra casa. En reuniones familiares aparenta normalidad y respeto, pero no comparte tiempo conmigo, salvo cuando se trata de visitar a mi familia. Cada momento libre lo dedica a esa relación, y aunque le reclamo constantemente, no toma ninguna acción para alejarse de ella.
He intentado hablar con la otra persona; ella sabe perfectamente que él está casado y tiene familia, pero no respeta la relación ni el matrimonio. A pesar de todo, no quiero separarme, porque son muchos años juntos, una historia construida, hijos y un hogar que no quiero perder por una relación que considero una aventura pasajera. Siento que es una situación injusta y muy dolorosa, ya que emocionalmente me ha afectado profundamente.
Mi pregunta es:
¿Qué creen que debería hacer en una situación así?
¿Existe alguna forma de lograr que mi esposo reflexione, cambie de actitud y priorice a su familia?
Agradezco cualquier consejo, experiencia u orientación sincera, ya que esta situación me tiene emocionalmente agotada y necesito tomar la mejor decisión para mí y para mis hijos.